“Te n’has hagut d’anar al cel a canviar el blau perquè no hi esteves d’acord.”  – Livia Gonzalo



“Amigo mío del alma, ahora ya no coges la linea del horizonte y la pones a tus pies, ahora tú eres la linea del horizonte y escoges tú el color azul que vestirá a cada instante.” – Cisco Perez



“Em sento en la obligació de dedicar unes paraules a l’Albert, perque sóc dels pocs que em trobo aquí a Barcelona per poder-ho fer, sé que el que ara diré ho faig en veu dels meus companys de promoció de pintura; la Inma desde Sevilla, en Martín desde Madrid, la Cristina desde Cadaqués, en Xisco i la Bel desde Mallorca, la sara, l’ Oriol (i molts més)…. El sentiment ha estat unànim, el sentiment de que ha marxat un amic, un Mestre.

En Gonzalo mai va ser un professor normal, va saber transmetre el seu amor a la pintura i ajudar-nos a caminar a través d’ella. Desde els seus blaus sempre presents en la seva conversa o els seus viatges, també recordo que em diguès: jo no marxo de viatge, jo em sento com a casa per allà. Més aviat m’atreveria a dir que jo viatjo o estic de passada quan torno, el viatge és casa meva…

Recordo perfectament com parlavem de les muntanyes sagrades com ell les nombrava (ara entenc perque) i de com s’havien de mirar: No intentis pujarl-les amb les cames Macareno o escalant-les!!! a veure si et mataràs…. millor deixa les roques tranquiles i desde la falda dels cims, apren a veure les seves arrels…

Fins ara Albert.” – Miguel Ángel Macareno



Hi ha persones que deixen un quelcom al cor, desde de sempre i per sempre. Una empremta que sura poc a poc mentre vius.

Albert, jo no sé on ets. Poder, com diu la teva filla, estàs canviant el color del cel…En tot cas, estàs molt dins dels que vam compartir amb goig, bocins de les nostres existències amb tu. La teva immensa força interior, heretada de la pròpia saviesa de la terra i màgicament dipositada en una figura quasi cristalina, donava aquella espurna capaç d’encendre la vida. I així ha de ser ara, allà on et trobis.

Gràcies amic estimat per haver compartit part de les nostres vides, gràcies per haver-nos deixat molt més del que tu mateix somniaves, gràcies per haver estat generós i incondicional.

Fins aviat Albert, un petó! – Cristina Broto



A mi me gusta encontrarle en los rincones. Reseguirlo en esas línea que dibuja con la precisión de lo que a él le gusta llamar incertidumbres y observar el papel después. Cuando por fin empieza a llover y se diluyen las certezas y las tintas para convertirse en verdades.
En esos espacios verticales de cielos y de arenas quedaron atrapados los minaretes, los palacios, las cúpulas, los cabellos enredados, las flores y algunos desiertos, desvelados por el trazo que siempre es una nueva o viaja ruta.
De tantos viajes recogió uno a uno los colores, que tantos caminos costó nombrarlos para que nunca se atrevieran a llamarse primarios. Como algunos quereres.
Búscate nos dijo. Búscate el blanco dentro de tus días, y no la luz. Así entré en el palacio que construyó donde las paredes solo las limita el cielo del azul nombrado.
Porque un náufrago es siempre un náufrago, igual que una historia de amor es una historia de amor, en la playa deberían quedar solo los vestigios del naufragio. Tal vez algunos papeles y la eterna libreta de un buen viajero, nada más.

Texto del Catalogo para la exposición “Lunas de alabastro sobre té de barro”. Galería Tres Punts, Barcelona 1999. – Mireia Trius



Blau, en tots els seus estats i sentiments. T’has anat amic. T’has anat deixant el record de les llunes plenes i els blaus.

Vas ser el meu mestre. Quina gran paraula aquesta! Vaig aprendre tant de tu… Em vas mostrar el camí on el meu cor volia arribar. Tenia por però em vas dir que agafara el pinzell fins que ploguessen grissos de Monsó. Va ploure i finalment el meu cor va pintar.

Gràcies. Eternament. – Maria Perceval


Eso me hace pensar en esas porcelanas quebradas, sufridas por el tiempo y los acontecimientos, auténticas y valiosísimas obras de arte que tanto le gustaban a Albert… Nuevas, impolutas, sin haber sido azotadas por la vida no tendrían ningún encanto… La verdad es que recordarlo me consuela tanto como me apena, me siento muy afortunada de haberlo conocido y tratado, es de esas personas que seguro recordaré y añoraré más de una vez en el futuro, y siempre con una sonrisa y su personalidad única! – Ana Muntadas- Prim



I després…, d’un caminar segur n’han quedat fermes petjades que restaran per sempre gravades, en el sol cru i en l’esperit. – Joan VIlaseca



Rabí Yannai, maestro del siglo III, mandó a sus hijos:

“No me enterréis envuelto en paños negros, ni tampoco con vestimentas blancas; no de negro, porque quizá sea encontrado digno [de ser contado entre los justos] y parecería, entonces, vestido de luto entre novios; tampoco de blanco, porque quizá no sea encontrado digno, y entonces estaría como un novio entre los vestidos de luto; enterradme con esas vestimentas rojas [es decir, con vestidos que no sean ni blancos ni negros, sino de colores mezclados] que vienen de países más allá del mar.” – Antoni Gonzalo y Esther Jiménez



Ens en portàvem 10 i en fa més de 20 els anys en que vaig tenir el plaer de ser la teva alumna a la factultat…en realitat pocs anys, però molta sabiduria i complicitat, la teva…. Tot just ahir ho vaig saber… i vaig plorar i emcionar-me per aquest nou i lluminós turquesa d’agraïment que s’escapa d’una paleta… un turquesa que serà sempre el teu…així ens tenyeixi i s’encomani… – Teresa Prió



No conocí a Albert personalmente. Pero cada día le conozco un poquito más por las pinceladas de su vida que me va contando Livia, su hija.

Sé un poquito de cómo vivió, de la calidad de su trabajo, de la entrega a sus pasiones, de cómo sabía transmitir sus creencias y sus sueños.

Sólo puedo darle las gracias. Por cambiar un poquito las cosas. Por hacer que las despedidas estén llenas de colores. Por no conformarse con la vida protocolaria. Por traernos una pequeña parte de ese mundo que hay fuera. Pero sobre todo, tengo que darle las gracias por haber inculcado a Livia tantos valores y tanta cultura que hacen que sea una amiga muy muy especial para mí.

No te conocí Albert. No te escribo en catalán por que no sé, perdona, sé que te hubiera gustado más. También sé que lo respetas. Pero gracias, gracias y gracias por haber ayudado a que Livia y yo nos conociéramos… – Maria Codesal



No he tingut el plaer de coneixer la gran persona que va ser, nomès la seva memoria. En canvi he pogut coneixer la seva grandesa a través de la seva obra mestra; Livia

Pots estar ben orgullós. Dep. – Cristian Pinel



 

Al Bert,

Hace un tu linia dorada y rojo recipiente viviente, empezaba a desdibujarse de este mundo…

A tu viaje sin retorno.

En todo este año de ausencia tuya, tu presencia fuerte e intensa como la aroma de tus flores, nos perfumó incesantemente… Como tu eras, eres y serás siempre, en nosotros…

Al mar y en nuestros corazones.

Gracias por existir

… Pero t’enyorem moltíssim. – Mariona Vilaseca



 

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